TDAH y autismo juntos
Esta es una versión sencilla del artículo. Tiene frases cortas y palabras fáciles para entender qué pasa cuando una persona tiene TDAH y autismo a la vez.
¿Pueden ir juntos?
Sí.
Una persona puede tener autismo y también TDAH.
Esto se llama comorbilidad.
No significa que esté peor. Significa que tiene dos formas de funcionar a la vez.
¿Es algo frecuente?
Sí, es bastante frecuente.
De cada 10 personas autistas, entre 3 y 7 también tienen señales de TDAH.
Antes no se podían diagnosticar las dos cosas a la vez.
Ahora sí. Por eso lo vemos más.
¿En qué se parecen?
El autismo y el TDAH comparten algunas cosas:
- Cuesta organizarse y planificar.
- Cuesta calmar las emociones fuertes.
- Las relaciones con los demás pueden ser difíciles.
- Los ruidos, las luces o la ropa pueden molestar mucho.
¿En qué se diferencian?
En el autismo, lo más importante es:
- La comunicación con otras personas es diferente.
- Hay rutinas e intereses muy fuertes.
En el TDAH, lo más importante es:
- Cuesta mantener la atención.
- Se actúa sin pensar.
- Hay mucha necesidad de moverse.
Cuando van juntos
El autismo pide rutina y cosas conocidas.
El TDAH pide cosas nuevas y emocionantes.
Eso es difícil. A veces cansa mucho.
Puede haber más frustración y más crisis.
Pero no es una contradicción. Es solo un cerebro diferente.
En la escuela
En clase puede pasar que:
- Cueste estar sentado.
- Cueste terminar las tareas.
- Cueste seguir el orden del día.
- Aparezcan crisis cuando hay mucho lío.
No es desobediencia. No es falta de esfuerzo.
Es un cerebro que está cansado.
Para ayudar son útiles:
- Una rutina clara, pero flexible.
- Pausas para moverse.
- Apoyos con dibujos o pictogramas.
- Menos ruido y menos cosas a la vez.
- Tareas cortas, paso a paso.
¿Y la medicación?
A veces el TDAH se trata con medicación.
Cuando hay también autismo, el médico o la médica decide con mucho cuidado.
No hay una sola respuesta para todas las personas.
La meta no es ser "normal". La meta es vivir mejor.
No tengas miedo a la palabra
A veces da miedo tener dos diagnósticos.
Parece que son más problemas.
Pero no es así.
Un diagnóstico solo pone nombre a algo que ya estaba.
Y poner nombre ayuda a buscar apoyos mejores.
Resumen
El autismo y el TDAH pueden ir juntos.
No se anulan. Se mezclan.
El niño o la niña no es "difícil". Tiene un cerebro complejo.
Con apoyos buenos y mucha comprensión, todo va mejor.
¿Quieres leer toda la información?
Leer la versión completa