Saltar al contenido
Planeta Neurodivergente
Volver al artículo completo
Lectura fácil

No es pereza: cuando cuesta empezar una tarea

Esta es una versión sencilla del artículo. Tiene frases cortas y palabras fáciles para entenderlo mejor.

No siempre es pereza

A veces un niño con TDAH tarda mucho en empezar una tarea.

El niño sabe lo que tiene que hacer.

Incluso quiere terminar rápido.

Pero no consigue empezar.

Muchas veces esto no es pereza. Es su forma de funcionar.

Saber no es lo mismo que empezar

Muchos niños con TDAH saben muy bien lo que deben hacer:

  • Vestirse.
  • Hacer los deberes.
  • Recoger los juguetes.
  • Preparar la mochila.

Pero les cuesta dar el primer paso para empezar.

Como un coche que no arranca

Piensa en un coche.

El camino está claro. La llave está puesta.

Pero el motor no arranca.

Al niño le pasa algo parecido.

Quiere empezar, pero su cerebro tarda en ponerse en marcha.

Se siente mal por dentro

Muchas veces el niño oye frases como:

  • "Siempre lo dejas todo para después."
  • "Eres muy lento."
  • "Parece que no te importa nada."

Con el tiempo, el niño se siente triste y nervioso.

Puede pensar que no vale o que siempre falla.

Castigar no ayuda

A veces los adultos castigan o gritan.

Piensan que así el niño empezará antes.

Pero el castigo no le enseña a arrancar.

Solo le pone más nervioso. Y así le cuesta todavía más.

Qué ayuda de verdad

  • Dividir la tarea. Empezar solo por una parte pequeña.
  • Preparar las cosas antes: cuaderno abierto y lápiz listo.
  • Sentarse cerca los primeros minutos para ayudar a empezar.
  • Usar listas con dibujos o un temporizador.
  • No decir "eres un vago". Eso hace daño.

Resumen

Que un niño tarde en empezar no siempre es pereza.

Su cerebro necesita ayuda para arrancar.

El niño no necesita más gritos.

Necesita adultos que le entiendan y le ayuden a empezar.

¿Quieres leer toda la información?

Leer la versión completa