Burnout parental en familias neurodivergentes
Esta es una versión sencilla del artículo. Tiene frases cortas y palabras fáciles para entenderlo mejor.
¿Qué es el burnout parental?
El burnout parental es un cansancio muy grande de los padres y madres.
No es solo cansancio del cuerpo. También es cansancio del corazón.
No se quita con dormir una siesta.
Aparece cuando hay mucho trabajo de cuidar y poca ayuda durante mucho tiempo.
¿Por qué afecta más a familias neurodivergentes?
Cuidar a un hijo o hija con autismo, TDAH u otra forma de ser neurodivergente puede ser muy bonito.
Pero también pide mucha energía cada día.
Por ejemplo:
- Llevarle a muchas terapias.
- Hablar mucho con la escuela.
- Cuidar los ruidos, las luces y las texturas.
- Estar siempre atento por si pasa algo.
Cuando estás siempre alerta, el cuerpo se cansa mucho.
Señales de aviso
Si tienes estas señales, puede ser burnout:
- Te enfadas con facilidad.
- Te sientes culpable casi siempre.
- Lloras mucho o no sientes nada.
- Piensas: "no puedo más".
- Duermes mal muchos días.
Sentir esto no significa que no quieras a tu hijo o hija.
Significa que estás cargando demasiado tú solo o tú sola.
A veces también hay soledad
Algunas familias se sienten solas.
A veces los amigos se alejan.
A veces la gente no entiende lo que pasa en casa.
La soledad cansa mucho. Por eso es importante buscar personas que sí te entiendan.
Cómo cuidarte
Cuidarte no es egoísta. Cuidarte te ayuda a cuidar mejor.
No hace falta hacer cosas grandes. Pequeñas cosas también ayudan:
- Pasear 20 minutos.
- Pedir ayuda a alguien.
- Hablar con un profesional.
- Decir "hoy no puedo".
- Respirar despacio dos minutos.
Tenemos dos herramientas gratis para ayudarte a calmarte: el Tarro de emociones y la Respiración del arcoíris.
Funcionan también para personas adultas.
Recuerda
No tienes que ser un padre o una madre perfecta.
Solo tienes que ser suficiente.
Y suficiente ya es mucho.
Pedir ayuda no es fallar. Descansar no es abandonar.
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